sábado, 11 de septiembre de 2010

La coca colombiana de Escobar y mi papá



En mi opinión, Johnny Depp es probablemente el mejor actor viviente en la actualidad. En cada película, ofrece una gama de personalidades, casi freudianas, que entretienen, pero a la vez cala hasta los adentros del espectador, explotando al máximo nuestra cognición, y nos lleva a creer que ese personaje al otro lado de la pantalla realmente existe, y que un buen día de estos nos lo toparemos por la calle. El público femenino lo ama, y el masculino también.


En la película Blow, del año 2001, Depp hace gala de otras de sus habilidades natas: personificar personajes reales, personas de carne y hueso, no concebidos por la tinta de una pluma en un libreto. La cinta está basada en el libro “Blow: How a Small-Town Boy Made $100 Million With the Medellin Cocaine Cartel and Lost It All”, o “Inhala: De cómo un pequeño muchacho de pueblo hizo $100 millones con el Cartel de Medellín y de cómo lo perdió todo”, que narra las aventuras de George Jung, conocido mejor como “Boston George”, precursor del tráfico masivo de drogas en EEUU. La película, retrata las negociaciones de Jung con el héroe / criminal Pablo Escobar, sus relaciones con la crema y nata de Hollywood, los turbulentos años 60, la aparición de la cocaína en la escena norteamericana, la fortuna que guardó en el banco de Noriega, sus constantes entradas y salidas a prisión, entre muchos otros sucesos.

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¿El desenlace? Hasta el 2015 se sabrá, cuando Jung salga libre de prisión. Cumple una condena de 30 años, luego de haber sido traicionado por sus compañeros de viejas andanzas, en lo que él pensó sería su último trabajo, pues ansiaba el retiro, para descansar junto a su hija, luego de toda una vida de crimen e inestabilidad.

A pesar de todo, Jung siempre tuvo el apoyo incondicional de su padre, no en sus fechorías, pero siempre podía contar con la mano paternal, único auxilio en los duros momentos de su vida. En prisión, la salud del papá de Jung desmejora, y las leyes norteamericanas le niegan un recurso legal por medio del cual pretendía visitar a su moribundo padre. ¿La ley no permite que un narcotraficante salga de prisión? La historia no se desarrolla en Nicaragua, señores.

¿Qué le queda? Graba una cinta de audio para su papá, en la que le pide disculpas y  agradece su comprensión y apoyo, a pesar de haber sido un hijo muy difícil de amar. Mientras grababa la cinta, le recordó a su papá una ocasión en que las autoridades llegaron hasta su casa de crianza para darle captura, ante los ojos impotentes de su procreador. Trataré de describir con la mayor precisión posible el diálogo de esa memorable escena, porque a pesar de que la he visto centenares de veces, no la recuerdo muy bien, pero va más o menos así:

- “¿Y recuerdas la vez, qué el FBI llegó a detenerme a casa? ¿Y qué el agente se agachó para ponerme los grilletes en los tobillos? ¿Recuerdas lo que dijiste? Dijiste ‘ahí es donde es debes estar maldito, a los pies de mi George’. Te salió buena papá, de verdad te lo agradezco”.

Algo parecido me pasó a mí, con mi papá.

Boston Gerorge con su padre (Blow, 2001)

Una noche de estas, estábamos platicando, y empecé a divagar, sobre que sería de este hombre frente a mí, dentro de 10, 20, 30 años. No pude contenerme, y solté la pregunta.

- “Papa, ¿cómo te ves vos dentro de 20 años?”

- “En las tierras”.

Mi papá tiene unas pequeñas tierras en Mateare, como un beneficio por ser desmovilizado del servicio militar patriótico, las cuales gracias a Dios, está comenzando a trabajar.

- “Ideay, ¿y yo, ya no nos vamos a ver pues?”

- “Claro que sí, pero es que ahorita estoy trabajando en el taxi por vos, ya cuando vos te recibás, tengás tu título y tu familia, yo me voy a sentir satisfecho, entonces me voy a ir a trabajar en las tierras, para mantenerme y a la vez descansar, porque vos sabés que me gusta la vida del campo. Verte a vos formado es todo lo que yo quiero, ya después veré yo qué hago.”

No contesté nada.

Necesité de Johnny Depp, un narcotraficante gringo y una agitada película, para acordarme de que este hombre, mi padre, se la juega todos los días, por mí.

Cuando termine la carrera, me forme, tenga familia y esas cosas, mi papá se irá a vivir a unas tierras que tiene en Mateare, para trabajarlas y vivir de ellas. Talvez ya no lo veré tanto, pero siempre le tendré presente, agradeceré su esfuerzo, y recordaré lo que dijo Boston George a su padre, pues yo siento igual con el mío.

- “Te salió buena papá, de verdad te lo agradezco”.

2 comentarios:

  1. QUE LINDO COMPAÑERO, Y MUCHAS VECES PELICULAS ASI NOS DEJEN UN MEJOR MENSAJE QUE OTRAS QUE SE CONSIDERAN GRANDES EXITOS. Y TENES LO RAZON CON JOHNNY JIJIJI ES UNA PERSONA Q TODOS AMAMOS Y PUEDE SER CAPAZ DE INTERPRETAR DIFERENTES PERSONAJES Y QUE SE LE CREA. Y SOBRE TODO XQ NO ES UNO Q TIENE UNA CARITA PLASTICA COMO MUCHOS OTROS Y ESO LO HACE MAS BELLO!!

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