miércoles, 17 de noviembre de 2010

Pseudopema del caído



                                                  A la Srita. Melancolía



Un día me caí
y no me levanté.
No es que no haya podido,
sólo no vi el porqué.


      Durante toda la vida, sin excepción alguna, he caído.
                  Me caigo,
                               me levanto.  
                  Me caigo,
                               me levanto.
                  Me caigo,
                               me levanto.
      Me botan, me botan, me botan,
                               ¡pero yo siempre me levanto!

Tanto tiempo me tiraron abajo,
tantas veces, demasiadas, me paré.
¿Para qué perpetuar ciclos?
Un día, simplemente, no me levanté.

Nadie comprendió mis actos,
nadie pudo entender mi decisión.
Fui llamado loco, idiota, blasfemo
y más. Todo, por mis compañeros de generación.

A mi lado desfilaban poetas
que con romances y sonetos
intentaron erguir mi alma.
Mas no sabían que mi poesía es ver crecer los setos.

Heme aquí, hermanos, no me levanté.
Me cansé del derrotado y del sufrido.
No tengan miedo, no hay razón,
que el tobillo de nadie, aún, he mordido.

Un día me caí
y no me levanté.
Desde el suelo contemplo al mundo que me botó.
Un mundo que no amerita estar en pie.



4 comentarios:

  1. Al contrario, gracias a vos por aquel texto. Saludos.

    (Escrito con agradecimiento y sencillez)

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  2. Natty, tiempo de no saber (o leer) nada de vos y tus alumnos. Un abrazo.

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