lunes, 11 de abril de 2011

Un poema de Charles Bukowski



Aprobación

tenía 16 años
durante la Depresión
llegaba a casa
y mis posesiones
-pantalones cortos, camisas, calcetines,
maletas y un montón de páginas
de relatos breves-
estaban tiradas
por el jardín delantero y toda la
calle.

mi madre estaba
esperando detrás de un árbol:
-Henry, Henry, no
entres... te
va a matar, ha leído
tus cuentos.
coge esto,
por favor... y
búscate una habitación.

pero como a él le preocupaba
que no
terminara la secundaria
volví a
casa.

una noche entró
con uno de mis relatos breves
(que no le había enseñado
nunca)
en la mano
y me dijo: -¡éste es un relato
breve estupendo!
y yo dije: -vale.
y él me lo devolvió
y lo leí:
era un relato acerca de un
tipo rico
que había tenido una pelea tremenda con
su esposa y había salido
de noche a tomar un café
y se había sentado y contemplado
a la camarera y las cucarachas
y los tenedores y el
salero y el pimentero
y el anuncio de neón
en el escaparate
y había cavilado sobre todo ello,
y luego se fue
a su establo
para ver y tocar su
caballo preferido
que entonces,
sin razón alguna,
le pegó una coz en la cabeza
y lo mató.

de alguna manera
el relato tenía algún
sentido para él
aunque
cuando lo escribí
no tenía ni idea
de lo que
estaba escribiendo.

así que le dije:
-vale, viejo, te lo puedes
quedar.

y lo cogió
salió del cuarto
y cerró la puerta y
supongo que fue
lo más cerca
que llegamos a estar.

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