domingo, 15 de mayo de 2011

Vodka, Sprite y limón


el silencio es polifónico.
las luces trazan manos
que te acarician,
imperceptibles,
    el rostro,
        el cuello,
            los senos,
                el alma.

te aferras
a tu trago acerbo
y te dejas caer en la noche con la boca abierta,
mordiendo la oscuridad en sus cuatro rabos;
dulce veneno de escorpión mezclado con Petrov.
el cazador y la presa bailan juntos en el salón de los
                                                          [espejos y violines,
la selección natural termina en siete horas.

fuera del reguetón y el encanto de un jueves cualquiera,
tratas de convencerte
de que la resaca no le da tregua a la moral.

así y sólo así
la soledad será menos
que un condón tirado en el piso.



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